Sucedió minutos después de cruzar la meta en tercer lugar. El noruego Sturla Holm Laegreid (28 años) acababa de ganar la medalla de bronce en biatlón masculino —prueba que combina esquí de fondo (20 km) y tiro con rifle— de los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebran en Milán-Cortina (Italia). Se quitó los esquís, se puso delante del micrófono y de la cámara de 'NRK', televisión estatal de su país, e inició un discurso que ha sorprendido al mundo. «Hay algo que quiero compartir con alguien que quizás no esté viendo esto hoy —advirtió—. Hace medio año conocí al amor de mi vida, la persona más hermosa y amable del mundo. Hace tres meses cometí el peor error de mi vida, la engañé y se lo conté hace una semana. Esta ha sido la peor semana de mi vida». Entre lágrimas, Holm Laegreid prosiguió con su insólita confesión pública. Sin desvelar el nombre de su novia, la comparó con el premio máximo de los Juegos: «Tenía la medalla de oro en mi vida, y aunque sé que mucha gente verá las cosas de otra manera, yo solo tengo ojos para ella. El deporte ha quedado en segundo plano estos últimos días. Ojalá pudiera compartir esto con ella». La entrevistadora, sorprendida, le preguntó cómo había conseguido terminar tercero en tal estado emocional. «Intento ser un buen ejemplo a seguir y cometí una tontería —respondió—. Recibí un buen video de mi club, lo vi en casa y lo usé como motivación. Como dije, quiero ser un buen ejemplo a seguir, pero tengo que admitir cuando me equivoco. Cuando haces algo que no puedes tolerar y lastimas a alguien a quien quieres mucho tienes que reconocerlo». Tras la ceremonia de entrega de medallas, el esquiador noruego volvió a hablar para la cadena 'NRK': «No quiero desvelar quién es (su pareja). Ya ha tenido bastante con lo que lidiar después de la semana pasada, pero espero que haya luz al final del túnel para ambos y que pueda seguir queriéndome». Laegreid explicó que ese sentimiento emocional exhibido después de la carrera también había sido provocado por el recuerdo de su compañero de equipo Sivert Guttorm Bakken , quien fue hallado muerto en la habitación de un hotel de Lavaze (Italia) el pasado diciembre. Una hora más tarde, Lagreid volvió a hablar para los periodistas que cubren los Juegos: «Espero no haberle arruinado el día a Johan (Olav Botn, también noruego, se adjudicó el oro en la prueba por delante del francés Éric Perrot, plata). Quizás fue muy egoísta de mi parte dar esa entrevista. Así que sí, no sé. Estaba, estoy un poco, no sé... No estoy mentalmente bien. Así que sí, veremos qué pasa», concluyó.