La imagen del banco vacío en la avenida Doctor Gadea resultaba este martes imposible de ignorar. Donde durante años se apilaron cartones, lonas y una llamativa colección de libros, solo quedaba el rastro de una limpieza apresurada y de la presencial policial. Max Jimeno, el "hombre de los libros", había fallecido durante la noche. Tenía 80 años y llevaba más de seis viviendo en la calle, en pleno corazón de Alicante.