La victoria frente del Eldense frente al Sabadell, más allá de la importancia clasificatoria que tuvo, trajo consigo la aparición de un héroe tan inesperado como merecido: Nacho Quintana. El mediapunta vivió su noche más dulce como jugador del Deportivo. Su doblete sirvió para que el equipo de Claudio Barragán recortara tres puntos al de Ferrán Costa, ganara el golaveraje particular y se situara a solo tres puntos del primer clasificado.