Un desprendimiento de tierra obliga a cortar 2 kilómetros de la AG-57 en Gondomar

Un desprendimiento de tierra en plena vorágine de borrascas y temporales ha obligado a cortar 2,1 kilómetros de la carretera AG-57 a la altura de Gondomar. El derrumbe no afectó directamente al asfalto, pero sí existe riesgo de que caiga nuevo material del talud, que quedó inestable tras las intensas lluvias. Así lo ha anunciado la propia Xunta de Galicia, responsable de su corte al tratarse de una vía autonómica. La incidencia, que se prevé que se prolongue al menos hasta mañana, afecta concretamente al tramo comprendido entre los puntos kilométricos 15,500 y 17,600 en sentido Baiona.