No son vertidos contaminantes, sino fangos como los existentes en cualquiera de los muchos puertos, canales o ríos que están pendientes de dragar y que, en algunos casos, el sector de la pesca y el marisqueo reclama con fuerza desde hace tiempo. Ese, el de que no hay riesgo de contaminación porque no hay nada contaminante que verter, es el mensaje esencial que la conselleira de Mar quiso ofrecer este martes a las cofradías de pescadores de la ría de Arousa en relación con el parece que inminente dragado del pontevedrés río Lérez.