Felipe ha dado el paso. Ha roto el tabú de la disciplina de partido y el patriotismo orgánico. Lo había anunciado ya a Carlos Alsina el pasado verano, pero tras el batacazo aragonés y en un escenario de la tradición izquierdista del Ateneo madrileño, la declaración adquiere más significado. Lo de menos es que opte por el voto en blanco, opción que incluso es verosímil que haya tomado antes sin decirlo en alto; a un hombre con su trayectoria no se le puede pedir que se cambie de bando. Lo relevante es que el líder que refundó el PSOE, lo modernizó tras la muerte de Franco y lo llevó a gobernar durante trece años ha decido comunicar a la opinión... Ver Más