El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras , defendió este martes en Madrid que España necesita «reconstruirse sobre tres pilares: gestión, igualdad y solidaridad entre territorios», durante su intervención en un coloquio organizado por el Club Siglo XXI. En su discurso, el dirigente autonómico aseguró que el actual Ejecutivo central no solo está «terminando un ciclo», sino también «un método» de hacer política. Ante un contexto que calificó de «sombrío», López Miras apeló a reforzar la eficacia de las administraciones públicas y reclamó menos polarización ideológica. «España no necesita más singularidades, sino más igualdad», afirmó, al tiempo que abogó por una financiación autonómica justa y por la cohesión territorial como bases de un proyecto común de país. El presidente murciano presentó el modelo de su comunidad como ejemplo de una alternativa basada en «resultados y eficacia». Según expuso, la Región de Murcia fue la autonomía que más creció económicamente en 2024 y se mantuvo entre las más dinámicas en 2025. También destacó cifras de empleo —«nunca ha habido tantas personas trabajando»— y el peso del sector agroalimentario, responsable del 25% de las frutas y hortalizas que exporta España. En materia económica, recordó que la comunidad cuenta con 27 deducciones fiscales en vigor y subrayó el reciente lanzamiento del Plan Industrial de la Región de Murcia 2026-2035, que prevé movilizar más de 16.000 millones de euros de inversión y alcanzar los 100.000 empleos vinculados a la industria. Durante su intervención, López Miras también lanzó duras críticas al Ejecutivo central, al que acusó de aplicar un modelo político «agotado» que deja «cicatrices profundas», entre ellas el supuesto desprestigio institucional y el deterioro de la confianza ciudadana. A su juicio, la Región de Murcia afronta dificultades estructurales derivadas de decisiones estatales, como la infrafinanciación autonómica, la falta de agua y el déficit de infraestructuras. En relación con la reforma del sistema de financiación, el presidente regional advirtió de que no aceptará un modelo que perjudique a su comunidad y rechazó lo que denominó el «modelo Junqueras» . Asimismo, defendió la continuidad del trasvase Tajo-Segura y criticó un eventual «cierre a plazos por motivos políticos», que —según dijo— afectaría gravemente al sector agrícola. Por último, reclamó mayores inversiones en infraestructuras y alertó de que los retrasos penalizan especialmente a las regiones periféricas, que «pagan en dinero y también en oportunidades y competitividad». Pese al tono crítico, López Miras se mostró optimista sobre el futuro institucional de España y afirmó que el sistema democrático superará la «prueba de estrés» vivida en los últimos años. Su intervención se enmarca en una serie de encuentros políticos y económicos del Club Siglo XXI que reúnen a representantes institucionales y empresariales para debatir sobre la actualidad nacional.