Jordi A. Jauset, neurocientífico: "Una canción se te queda en la cabeza por culpa de los gusanos musicales, así se denominan estas alucinaciones auditivas"

¿Alguna vez has pasado el día entero tarareando el estribillo de una canción sin poder evitarlo? Este fenómeno, conocido como "gusano musical" o alucinación auditiva, tiene una explicación científica fascinante. Jordi Ángel Jauset, director del Máster en Neurociencia de la Música de la Universidad de Lleida, reveló en el programa nocturno Poniendo las calles de COPE, presentado por Carlos Moreno "El Pulpo", las claves sobre por qué algunas melodías se instalan en nuestro cerebro y cómo podemos liberarnos de ellas. Durante la madrugada del programa que acompaña a cientos de miles de españoles hasta las 6 de la mañana, el neurocientífico explicó que nuestro cerebro transforma las vibraciones acústicas en impulsos nerviosos que atraviesan distintas áreas cerebrales. "Tenemos una parte del cerebro capaz de interpretar esa vibración acústica inicial en una sensación musical", señaló Jauset. El experto comparó este fenómeno con "una picadura de mosquito en el cerebro": una vez que el circuito neuronal se activa, el acto de cantar o pensar en la canción refuerza esa conexión, haciendo que la melodía se repita incesantemente en nuestra mente. Con 86.000 millones de neuronas capaces de generar billones de conexiones, cada cerebro responde de manera única a los estímulos musicales según nuestras experiencias, entorno y gustos personales. No todas las melodías tienen el mismo poder de adhesión mental. Según la investigación en neurociencia, las canciones que más fácilmente se convierten en gusanos musicales comparten varios rasgos: Ritmo sencillo y repetitivo Estribillos pegadizos que se repiten Tempo rápido (alrededor de 120 bits por minuto) Elementos inesperados que captan la atención Durante la entrevista con Carlos Moreno "El Pulpo", se puso como ejemplo la canción viral "Noche de copas" de la Orquesta Nueva Línea, cuyo estribillo "Yo quiero que me des un besito nada más" ha arrasado en redes sociales. Jauset analizó: "Tiene una entrada ascendente de volumen que es como una sorpresa para el cerebro, un ritmo muy agradable y es alegre. Todo eso la hace perfecta para quedarse en la cabeza". La personalidad juega un papel crucial en la aparición de estos fenómenos auditivos. Las personas con tendencia a ser más obsesivas o quienes atraviesan situaciones de estrés son más susceptibles. Paradójicamente, también ocurre en momentos de total relajación: mientras paseamos, nos duchamos o no hacemos nada en particular. "Son alucinaciones porque no hay un estímulo externo que las provoque, sino que es nuestro propio cerebro a partir de la memoria y las repeticiones", aclaró el neurocientífico. La música de la adolescencia tiene un poder especial y duradero. "Es la que se suele recordar casi siempre toda la vida, porque en ese periodo tenemos una gran revolución hormonal y la parte emocional está muy activa", explicó Jauset en Poniendo las calles.