La Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) ha presentado el estudio de soluciones para reducir el riesgo de inundación en Almendralejo, un municipio catalogado como Área con Riesgo Potencial Significativo de Inundación (ARPSI). El plan propone una serie de actuaciones en la zona urbana con una inversión estimada de 4,75 millones de euros para minimizar los efectos de las grandes avenidas del arroyo Charnecal–Harnina y evitar catástrofes como la ocurrida en septiembre de 2021, cuando se produjeron cuantiosos daños. La alternativa seleccionada para el casco urbano permitiría eliminar el riesgo de inundación. Este plan combina cuatro actuaciones clave: la sustitución del tramo soterrado del arroyo por un marco de mayor capacidad, la creación de una zona de laminación de avenidas aguas arriba del azud del Charnecal, el recrecido de dicho azud y la construcción de muros perimetrales en el parque de las Mercedes. Según el estudio técnico, esta solución presenta una relación coste-beneficio favorable, ya que la inversión podría recuperarse en aproximadamente seis años, considerando una vida útil de las infraestructuras de, al menos, 50 años. El alcalde de Almendralejo, José María Ramírez, ha calificado el trabajo como "un estudio muy exhaustivo, muy bien hecho y muy realista". Para la zona industrial, situada aguas abajo, el informe analiza dos opciones basadas en el encauzamiento del arroyo. Aunque ambas alternativas logran reducir notablemente la peligrosidad, con descensos de calados de entre 30 y 90 centímetros, su coste es considerablemente más elevado. Las inversiones necesarias superan los 15 millones de euros, lo que resulta en una relación coste-beneficio desfavorable. A pesar de ello, el estudio calcula que la inversión podría recuperarse en un plazo aproximado de 20 años. El presidente de la CHG, Samuel Moraleda, ha explicado que, para que las obras puedan llevarse a cabo, las actuaciones deben incluirse en el próximo Plan de Gestión del Riesgo de Inundación y en el Plan Hidrológico de Cuenca, cuya aprobación se prevé para finales de 2027. Esto permitiría su ejecución en el ciclo de planificación de 2028 a 2033. La búsqueda de financiación es el siguiente paso. Moraleda ha señalado que el organismo de cuenca difícilmente puede abordar estas actuaciones con fondos propios, ya que "las actuaciones en casco urbano corresponden a la administración que tiene competencias en ordenación del territorio, puede ser el ayuntamiento, puede ser la comunidad autónoma". Por su parte, el alcalde ha confirmado que ya ha trasladado el estudio al Ministerio para la Transición Ecológica y que lo remitirá a la Junta de Extremadura, asegurando la cofinanciación municipal "en la medida de sus posibilidades". Finalmente, en la presentación se ha aclarado que este estudio se centra en las inundaciones por desbordamiento del arroyo, como las de 2021, y no aborda los problemas derivados de la red de alcantarillado municipal ante lluvias intensas, que responden a otras limitaciones del sistema de saneamiento.