Ha saltado la noticia en los medios: personal sanitario de una residencia de Barcelona –«eran pisos donde vivían personas de la tercera edad»– ha robado a una anciana que fallecía horas después del hurto un total de 17.000 euros. El caso ha sido denunciado por la familia de Carmen, la presunta víctima de la sustracción, y esta tarde han hablado en directo con Sonsoles Ónega y Carlos Quílez para dar a conocer los hechos que se saben hasta el momento. El denunciante es el hijo de la fallecida, Alberto Clusellas, que ha revelado detalles que hacen sospechar de lo que realmente podría haber sucedido. Y es que Clusellas ha afirmado que se descubrió oficialmente la muerte de su madre a las 10.33, fue entonces cuando dieron aviso, pero la transferencia que se habría realizado de la cuenta de la titular a la cuenta del presunto autor de los hechos marcaba como hora de la operación las 8.10. Esto genera dudas sobre qué hay tras la muerte de Carmen: «Es super sospechoso». La familia, según ha relatado Carlos Quílez, habría pedido «verificar las causas del fallecimiento de su madre y según se sabe, tras el informe de toxicología, solo se han detectado cafeína en su organismo por lo que se ha descartado una causa violenta de muerte o la actuación de terceros». El responsable del robo se conoce porque la vivienda contaba con unas cámaras que han filmado los momentos clave. En paralelo, el banco alertó a la familia de la afectada de que «se habían producido movimientos raros». Acudieron a la entidad bancaria y allí les explicaron lo que podría haber sucedido y esos movimientos de último momento. A esto se suma el hecho de que Carmen habría comentado con una compañera de residencia que «alguien de personal le habría pedido 40.000 euros». «Y llega el martes, mi madre está muerta y a las 8.10 le estaban robando», ha denunciado Alberto Clusellas, claramente afectado por todo esto. Él ha apuntado que el responsable de lo sucedido, el autor de los hechos, no tenía el título de enfermero reconocido en España. Los tertulianos de 'Y Ahora Sonsoles' han expresado que es importante que se cuide al máximo la selección de personal para trabajar con colectivos especialmente vulnerables. Carlos Quílez ha terminado diciendo que la persona en cuestión que habría llevado a cabo el hurto «ya está en la calle». «Y todo ello a pesar de que tenía una orden de busca y captura y detención por violencia de género», ha terminado diciendo. «No entiendo cómo una empresa contrata a alguien con ese perfil», ha sentenciado.