Rodrigo de la Calle cuenta con una estrella Michelin cocinando eminentemente con verduras. Reivindica esta cocina por su calidad más allá de conflictos. Por esa propuesta ha conseguido hacerse un hueco en la élite gastronómica más allá de los ataques de los críticos. Guarda un hueco en su corazón para el queso mahonés. Hoy fue reconocido en por su trayectoria.