La situación en Cuba empeora a ojos vista. La retirada de las aerolíneas canadienses podría convertirse en el último clavo en el ataúd del turismo cubano, atenazada por el bloqueo petrolero del Gobierno de EEUU. Mientras, la planta hotelera mallorquina sigue recortando su oferta en la Isla: Iberostar y Valentin Hotels han emulado a Meliá y han cerrado algunos de sus establecimientos con el objetivo de optimizar la gestión del combustible disponible a la vez y adaptarse al bajón en la demanda turística.