Si bien es cierto que la temporada del Fútbol Club Cartagena no se puede considerar como desastrosa, el cuadro cartagenerista está muy lejos de los objetivos marcados a principios de temporada. Ni más ni menos que el ascenso de categoría o, como mínimo, pelear por jugar el play off. Y no es menos cierto que durante la primera vuelta el equipo ha mantenido el tipo en la zona alta. Sin embargo, los últimos meses de competición han alejado al Cartagena de su lugar natural en la clasificación y han evidenciado una diferencia difícil de digerir: es el peor equipo de los cuatro descendidos de Segunda División.