Este repliegue no es inocente. Tiene su origen en una renuncia colectiva a la exigencia: exigir a los demás, pero también exigirse a uno mismo. Poco a poco se pretende normalizar la mediocridad, no como una fatalidad inevitable, sino como una elección cultural. Se prefiere no incomodar, no discrepar, no fracasar, no mostrarse ni destacar.... Leer más La entrada Aristos frente a la cultura de la mediocridad aparece primero en Zenda .