Ashley Julieth no tiene papeles, su pasaporte no es acorde a su identidad y está fuera de la última medida del Gobierno para regularizar a miles de migrantes. Pero se ve fuerte. Aunque tenga que enfrentarse a un pedregoso camino burocrático para comenzar su nueva vida, y pese a tener que hacerlo con los sinsabores de la precariedad. Desde muy joven -solo tiene 23 años- se convirtió en una superviviente experta y se presenta inquebrantable al recordar su travesía hasta la ciudad olívica. Llegó hace cerca de un año, con una historia de migración que diverge de otras. No solo salió de Colombia para buscar mejores condiciones, sino que lo hizo por necesidad. Allí corría peligro.