¿Es viable impulsar la sostenibilidad dentro de una organización de productores pesqueros si algunos de los barcos asociados asumen los compromisos y otros no? Esta pregunta, que sin duda genera opiniones enfrentadas en el sector, se la han hecho ya algunas alianzas de pescadores de la Unión Europea, teniendo en cuenta que pueden promover entre sus miembros medidas encaminadas a mejorar el medioambiente pero en ningún caso imponerlas. El quid de la cuestión es que, más allá de los criterios que se adopten, hacer el esfuerzo de ser más eficiente —por ejemplo, reduciendo los descartes— conlleva un coste. Y es algo que algunos armadores pueden asumir y otros no.