La laca Nelly, conocida por generaciones como un símbolo de estilo y fijación capilar, no nació en Extremadura ni fue creada específicamente para ella. Sin embargo, su presencia en tocadores, peluquerías y recuerdos familiares de hogares cacereños y extremeños ha dejado huella en la memoria colectiva de muchas familias. Hoy es un clásico de la cosmética española con más de cinco décadas de historia.