El Castillo de Coria, situado en esta localidad cacereña de la que toma su nombre, es el primer testimonio conservado del dominio señorial en la ciudad. Como monumento con un distintivo tan destacado, fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1989. Actualmente y desde los años 60, el castillo permanece cerrado al público al tratarse de una propiedad privada, siendo posible visitar únicamente su espacio exterior.