Vox quiere controlar tres o cuatro consejerías, una con rango de vicepresidencia, del próximo Gobierno de Aragón. La ultraderecha, que ha alcanzado los catorce escaños y ha doblado sus resultados respecto a 2023, aspira a quedarse con un tercio de los departamentos que tendrá el nuevo Ejecutivo aragonés, que contará con entre diez y doce carteras, según se firme el reparto de competencias entre populares y ultraderechistas.