¿Qué son las cláusulas de salvaguarda? La UE refuerza las defensas agrícolas ante el acuerdo con Mercosur y activará medidas si suben importaciones o caen precios

El Parlamento Europeo ha aprobado este martes un conjunto de cláusulas de salvaguarda que se incorporarán al acuerdo comercial entre la Unión Europea y los países del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay). El objetivo es proteger a los agricultores europeos ante una posible llegada masiva de productos latinoamericanos como carne de vacuno, pollo, huevos, azúcar o cítricos. Las nuevas reglas permitirán intervenir rápidamente si aumentan las importaciones o caen los precios de estos productos sensibles. Concretamente, las medidas se activarán en un plazo de 21 días si las importaciones crecen más de un 5% respecto a la media de los tres últimos años o si los precios europeos bajan más de un 5%. Se trata de un endurecimiento respecto a la propuesta inicial de la Comisión Europea, que planteaba márgenes más amplios, entre el 8% y el 10%. Además, la UE podrá suspender temporalmente las ventajas comerciales de las importaciones de Mercosur si considera que están dañando al sector agrícola europeo. El paquete, aprobado con 483 votos a favor, 102 en contra y 67 abstenciones, obliga a la Comisión a informar cada seis meses sobre el impacto del comercio con los países de Mercosur en los mercados europeos. También permitirá que empresas, agricultores o gobiernos nacionales pidan investigaciones si detectan perjuicios en su sector. Estas cláusulas llegan en un momento de alta tensión agraria en Europa y en pleno debate sobre el acuerdo UE–Mercosur, firmado en enero en Paraguay tras 25 años de negociaciones, pero todavía pendiente de ratificación. El Parlamento Europeo ha pedido al Tribunal de Justicia de la UE que se pronuncie sobre su legalidad antes de aplicarlo. La votación ha evidenciado las divisiones entre los Estados miembros: Italia, que inicialmente se oponía, cambió su postura tras lograr mayores garantías para los agricultores, mientras que Francia, Irlanda, Hungría y Polonia siguen rechazando el pacto.