El delegado del Gobierno andaluz en Granada, Antonio Granados, y la delegada de Agricultura, Carmen Lidia Reyes, han mantenido reuniones con las organizaciones agrarias para analizar el impacto de los últimos temporales en el campo granadino. Las estimaciones iniciales apuntan a pérdidas de entre el 35 y el 55 por ciento en los cultivos, además de graves daños en infraestructuras agrarias como caminos rurales y canalizaciones de riego. La mayor preocupación se centra en la aceituna, cuya recolección se ha visto gravemente afectada. La situación es también crítica para el espárrago, especialmente para la IGP Espárrago de Huétor Tájar, que se encuentra con las parcelas anegadas justo al inicio de la campaña. Su presidenta ha señalado que muchas plantaciones están bajo el agua y que la producción podría perderse casi en su totalidad, por lo que merece ser declarada zona catastrófica. Otros cultivos en evaluación son la almendra, el cereal y los subtropicales, con daños detectados en aguacate y chirimoya. En los cultivos bajo plástico, las principales afecciones se han registrado en el tomate y el pepino. La delegada territorial de Agricultura, Carmen Lidia Reyes, ha explicado que la valoración completa tardará semanas, pero ha sido contundente: La situación en la provincia ha sido calificada de "preocupante" por el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, debido a que a las lluvias se suma el deshielo de Sierra Nevada. Varios municipios como Dúdar, Quéntar, Lugros o Beas de Guadix han sufrido cortes en sus accesos. En su visita a las zonas afectadas, Fernández ha constatado la destrucción de puentes, caminos y el destrozo de una piscifactoría en Quéntar. El delegado ha mostrado su apoyo a los alcaldes y ha asegurado que "tienen la total disposición del Gobierno de España para afrontar esta situación". En este sentido, ha informado de que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ha ofrecido su colaboración para la reparación urgente de las infraestructuras dañadas. Desde la Junta de Andalucía se ha subrayado la "línea fluida y constante de comunicación" con el sector y se ha garantizado agilidad en la tramitación de ayudas. "Nuestro objetivo es que ningún agricultor llegue con un problema y se encuentre con cinco más a la hora de justificarlo", ha declarado Antonio Granados. Por su parte, la Diputación de Granada ha aprobado un primer paquete de ayudas de 408.000 euros para 56 localidades damnificadas. La diputada de Presidencia, María Vera, ha visitado Huétor Tájar y Beas de Granada, cuyos alcaldes han agradecido la rápida respuesta para acometer las primeras labores de limpieza. A estas medidas se suma la petición del presidente de la Junta, Juanma Moreno, que ha reclamado "un apoyo decidido a través de fondos de compensación" al Gobierno central y a la Unión Europea. Esta ayuda busca hacer frente a los daños en infraestructuras y agricultura, así como a la importante pérdida de jornales ocasionada por el temporal.