Con la llegada de las bajas temperaturas, es habitual que los padres suban a sus hijos al coche con el abrigo puesto. Sin embargo, Norauto, la cadena de mantenimiento integral del automóvil, lanza una advertencia importante: llevar el abrigo puesto en la silla infantil es incompatible con la seguridad . Una costumbre muy habitual durante el invierno que hace que los sistemas de retención infantil sean menos eficaces y ofrezcan una falsa sensación de seguridad. Un abrigo, chaqueta o incluso un mono de nieve, son prendas muy útiles para proteger a los niños durante el invierno. Sin embargo, pueden ser un verdadero peligro si se mantienen puestos cuando colocamos a los menores en las sillitas de coche . «Un arnés que parece ajustado sobre un abrigo puede tener en realidad una holgura de más de 4 centímetros. Esta distancia es suficiente para que el cuerpo del niño sufra un desplazamiento violento o incluso salga despedido de la silla«, explica Maria José Hontanilla , responsable de Mercado Producto Sistemas de Retención Infantil de Norauto España. Y es que el abrigo o cualquier otra ropa voluminosa genera un volumen falso sobre el tórax . Al colocar el cinturón o el arnés, el menor no queda correctamente sujeto: se puede escurrir dentro de la sillita con lo que esto supone o puede salir proyectado en caso de frenazo o accidente de tráfico. El riesgo puede aumentar si se trata de prendas impermeables y, por lo tanto, más resbaladizas. 1. Retirar el abrigo o prenda voluminosa antes de abrochar el arnés o cinturón de seguridad. Norauto recomienda seguir la «regla de los dos dedos» : si no se pueden pasar más de dos dedos entre el arnés y el pecho del niño, el ajuste es correcto. Si pueden entrar dos dedos o más, esto quiere decir que no está bien ajustado. 2. Recurrir al sistema de climatización del vehículo para mantener una temperatura óptima dentro del vehículo. En este caso, se aconseja precalentar el habitáculo unos minutos antes de iniciar la marcha. De esta forma, no será necesario llevar una prenda puesta en su interior. Se puede introducir al niño o niña en el coche y retirar el abrigo a continuación. Igualmente, se puede poner el abrigo antes de salir del vehículo. La temperatura óptima es alrededor de los 22 grados. 3. Utilizar otros elementos para entrar en calor. Si se considera que el menor puede seguir teniendo frío dentro del coche, se le puede colocar una manta. 4. Utilizar prendas finas y térmicas. Optar por forros polares finos o ropa térmica que no añade volumen innecesario. 5. Hacer uso solo de productos recomendados por el fabricante. En el mercado podemos encontrar fundas u otros accesorios que pueden contribuir a mantener el calor. Sin embargo, no se aconseja su uso si no están recomendados por el fabricante, ya que pueden interferir en el funcionamiento del SRI. 6. También se deben retirar gorros y capuchas, ya que pueden interferir en un mal ajuste del reposacabezas. 7. Los abrigos y cualquier objeto suelto debe ir preferiblemente en el maletero, ya que pueden salir proyectados en caso de accidente o frenazo brusco. 8. Por supuesto, los niños deben ir en un sistema de retención infantil homologado y adaptado a su talla y peso siempre. Hay que recordar que los niños y niñas deben viajar con SRI hasta los 1,35 m de forma obligatoria, pero recomendable hasta los 1,50 m. 9. Dedicar siempre el tiempo necesario a colocar al niño o niña correctamente en la sillita de coche. Las prisas nunca son buenas. Hay que quitar abrigos, colocarse bien dentro de la silla, el arnés o cinturón no debe de tener dobleces y debe ir correctamente anclado y tenso. El reposacabezas debe estar también en la altura correcta, es decir, a la misma altura que la cabeza para protegerla. 10. En los trayectos largos, se recomienda realizar paradas para que los menores puedan estirarse e hidratarse. Para ello, se recomienda planificar las paradas en áreas de descanso o espacios resguardados.