En un contexto de reactivación del mercado inmobiliario, miles de familias se enfrentan de nuevo a la firma de una hipoteca. Más allá del tipo de interés, existen costes menos visibles que pueden marcar una diferencia a largo plazo, como el seguro de vida vinculado al préstamo. En este escenario, la aseguradora Nara Seguros explica los beneficios de comparar la opción que ofrece el banco con un seguro de vida externo, que puede permitir una mayor flexibilidad y un ahorro significativo. El seguro de vida-hipoteca tiene un objetivo claro: evitar que, en caso de fallecimiento o invalidez, la deuda pendiente recaiga sobre los herederos. La póliza cubre el capital hipotecado y puede incluir coberturas adicionales, como la invalidez permanente absoluta, ofreciendo una protección extra ante situaciones imprevistas que comprometan la estabilidad económica familiar. Aunque la ley permite al cliente elegir libremente la aseguradora, muchos aceptan la opción bancaria por desconocimiento. Optar por el seguro de vida propuesto por el banco sin comparar puede implicar primas más elevadas durante años, un sobrecoste que se acumula a lo largo de la vida del préstamo. Frente a esta situación, los seguros de vida externos permiten cubrir el mismo riesgo con precios más ajustados y mayor flexibilidad. Los expertos señalan que, incluso perdiendo las posibles bonificaciones bancarias por contratar productos vinculados, "en cifras globales se puede seguir manteniendo el ahorro gracias a una prima mucho más competitiva". Lo que pocos saben es que el seguro de vida contratado con el banco no es para siempre. Tal y como recuerdan desde la aseguradora, "aunque al firmar la hipoteca se contratara el seguro ofrecido por el banco, una vez llegada la fecha de renovación, el cliente puede no renovarlo y contratar una alternativa que mantenga las mismas garantías". Para ello, basta con contratar el nuevo seguro y remitir la documentación a la entidad bancaria, acreditando que se cumplen las condiciones exigidas. Esta información cobra especial relevancia en un momento de clara tendencia al alza en la financiación para la compra de vivienda. Según datos del Banco de España, el volumen de préstamos hipotecarios concedidos ha registrado un repunte de casi el 22 % interanual. Cifras que complementan las del Instituto Nacional de Estadística (INE), que señalan que el mercado encadena 16 meses consecutivos al alza, con cifras de operaciones no vistas en 15 años. Según ha analizado la jefa de Economía de COPE, Marta Ruiz, este impulso se debe a un abaratamiento del crédito, lo que ha provocado que "la hipoteca media ya escala por encima de los 167.000 euros, un 10% más que hace un año". Además, se sigue buscando la seguridad, pues el 61% de los contratos firmados en los últimos meses fueron a tipo fijo. En esta línea, desde Nara Seguros concluyen que "revisar todos los gastos asociados a la compra de una vivienda resulta clave para tomar decisiones financieras más informadas”. Entender el impacto de este coste a largo plazo "puede marcar una diferencia relevante en la economía familiar durante toda la vida del préstamo”.