El vicealcalde de Alicante, Manuel Villar, ha anunciado este martes que el equipo de gobierno ha decidido restringir el acceso a procesos para optar a una vivienda de protección pública a sus propios concejales, cargos y personal de confianza. La medida, que se formalizará en los próximos días, busca ser un gesto de ejemplaridad y compromiso con la ciudadanía. Según ha explicado Villar, el objetivo principal es garantizar que no haya ninguna duda sobre la imparcialidad en la concesión de ayudas. "Este equipo de gobierno está firmemente comprometido con la transparencia y estamos reforzando los controles para que las ayudas lleguen a la ciudadanía sin ningún tipo de sospecha”, ha afirmado. Además, el vicealcalde ha señalado que la intención del ejecutivo es ampliar este criterio a otras convocatorias. “Queremos extenderla a otro tipo de ayudas municipales abiertas a toda la ciudadanía, para de este modo dejar claro cuál es nuestra postura”, ha añadido. Villar ha calificado la iniciativa como “ambiciosa, que ningún ejecutivo local había adoptado hasta el momento en el Ayuntamiento de Alicante”. Con esta declaración, ha recalcado que "los cargos públicos, así como los asesores, reúnan o no los requisitos para acceder a una vivienda protegida, no podrán aspirar a la misma”. En su intervención, el vicealcalde también ha lanzado una crítica a la oposición, recordando que no tienen constancia de que “el tripartito de izquierdas adoptara medidas de este calado, aunque también es verdad que no hizo una sola vivienda pública, ni ellos ni el Botánic de Ximo Puig, por lo que se podían ahorrar todas las medidas”. Finalmente, ha concluido expresando su deseo de que la propuesta sea respaldada por todos: “Esperamos que el resto de grupos municipales se sumen a esta iniciativa”.