Vladyslav Heraskevych , participante en las pruebas de 'skeleton' y abanderado de Ucrania en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo se ha convertido en el primer gran protagonista extradeportivo de la cita. El atleta, de 27 años, pretendía competir con un casco en el que figuraban los rostros de algunos de los deportistas de su país muertos durante la guerra con Rusia. Sin embargo el Comité Olímpico Internacional (COI), amparándose en las reglas que prohíben las manifestaciones políticas en las competiciones le ha prohibido su uso , permitiéndole únicamente lucir un brazalete negro en memoria de sus compatriotas caídos. En el casco de Heraskevych aparecen varios atletas, algunos de los cuales eran sus amigos : la levantadora de pesas Alina Perehudova, el boxeador Pavlo Ischenko, el jugador de hockey hielo Oleksiy Loginov, el actor y atleta Ivan Kononenko, el saltador y entrenador Mykyta Kozubenko, el tirador Oleksiy Habarov o la bailarina Daria Kurdel. El COI argumentó su decisión recordando que el atleta había podido usar el casco durante los entrenamientos en Italia y había expresado su opinión en redes sociales. «Intentamos atender su deseo con compasión», declaró el portavoz del organismo internacional Mark Adams en una rueda de prensa el martes. «El COI comprende plenamente el deseo de los atletas de recordar a sus amigos que perdieron la vida en ese conflicto». «Los Juegos deben estar aislados de todo tipo de interferencias para que todos los atletas puedan concentrarse en sus actuaciones. Necesitamos mantener ese momento específico lo más puro posible para la competición», agregó Adams. «Este casco contraviene las directrices, pero haremos una excepción para permitirle usar un brazalete negro durante la competición para conmemorar la ocasión. Creemos que es una buena solución». Según la Regla 50.2 de la Carta Olímpica, en la que se sustenta la decisión del COI, no se puede plantear ningún tipo de manifestación ni cuestiones políticas, religiosas o raciales en los campos de juego ni en los podios, aunque los atletas pueden expresarse libremente en otros lugares. La decisión no fue bien acogida por el propio Heraskevych, por el Comité Olímpico Ucraniano, por el Gobierno de Kiev ni por otros atletas de este país. El caso más llamativo entre estos últimos fue el de la 'luger' ucraniana Olena Smaha , que no dudó en pintarse y enseñar un mensaje en inglés en su guante, en apoyo a su compañero, que decía «el recuerdo no es una violación». Mientras desde Moscú y Minsk, capitales de Rusia y Bielorrusia, afirman que el deporte debe mantenerse al margen de los conflictos internacionales, desde Ucrania el presidente Volodymyr Zelenskiy y la primera ministra Yulia Svyrydenko también mostraron su apoyo a la iniciativa de su atleta. «Más de 650 atletas ucranianos jamás subirán a un escenario olímpico. Fueron asesinados por los rusos», escribió Svyrydenko en la red social X. «Frente a esta realidad, la decisión de prohibir el casco de nuestro atleta, que conmemora a algunos de nuestros caídos, es profundamente errónea. Recordar a los muertos no es política. Es dignidad. El COI debería honrar a quienes ya no pueden competir, no silenciar su memoria». Por su parte el propio Heraskevych anunció tras conocer la prohibición del COI que competirá con su «casco del recuerdo». « Gracias al sacrificio de los atletas fallecidos, podemos competir aquí como equipo. No los traicionaré . Creo que merecen estar conmigo el día de la competición. Lo usé ayer, lo usé hoy, lo usaré mañana y lo usaré el día de la carrera», avisó. Heraskevych, que ya mostró un cartel de «No a la guerra en Ucrania» en Pekín 2022 días antes de la invasión rusa, afirmó haber recibido el apoyo de numerosos atletas. Un extremo que confirmó la participación del entrenador letón Ivo Steinbergs en su rueda de prensa . «Hay un fuerte apoyo de otras naciones. Ayer el presidente de Letonia nos visitó y expresó su firme apoyo a Vladyslav. Si llega el momento de la descalificación, veremos qué podemos hacer, declaró en apoyo del ucraniano.