No ha hecho falta que Pedro Sánchez hiciera referencia al estado de Rodalies en su comparecencia en el Congreso, un asunto que se ha reservado para su segunda intervención, para que ERC y Junts hayan cargado, con menor o mayor intensidad, contra el Gobierno por el caos que reina en el sistema ferroviario catalán. El portavoz republicano, Gabriel Rufián, que ha echado un capote a Óscar Puente ante las críticas de la oposición, ha acusado al Ejecutivo de "clasismo" por financiar más el AVE que Rodalies y su homóloga posconvergente, Miriam Nogueras, en un duro discurso sobre la mala gestión del PSOE, ha exigido que Rodalies se integre en la compañía Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya.