Anaitasuna no pudo traerse los puntos de su visita a la pista del Puerto Sagunto, segundo clasificado de la categoría. Pese a la derrota en un partido muy igualado, el jugador Oleg Kisselev considera que el equipo dio "un pequeño paso adelante en lo que respecta a madurez", controlando el ritmo y manteniéndose en el marcador en todo momento. El jugador de balonmano de 28 años vive una temporada más en Anaitasuna. La actual es la tercera campaña en el equipo navarro del lateral izquierdo, tras haber pasado por conjuntos como Balonmano Logroño o ABANCA Ademar León. La temporada de Anaitasuna está marcada por una notable irregularidad, alternando "partidos muy buenos con otros más irregulares". El analista José Javier Iso apunta a "la inexperiencia, el hacer el equipo, la juventud del mismo y las bajas" como factores que están pasando factura. Kisselev coincide con este diagnóstico y subraya que es "un año de muchos cambios, con muchos jugadores muy jóvenes". Según el lateral, el equipo está en un proceso de "ir tocando teclas para encontrar el nivel" en una categoría nueva que supone "otro reto de aprender algo nuevo". Con 29 años, Oleg Kisselev es uno de los pocos jugadores de la plantilla que ya conocía la categoría. Sin embargo, su rol ha cambiado. Ahora actúa como "especialista defensivo", una función que asume con profesionalidad. "El entrenador tiene que encontrar roles para cada jugador y yo me adopto al rol que necesita el equipo", explica. Esta dedicación a la defensa se debe a que, según valora, el equipo no cuenta con "tantos centrales defensivos como sí tenemos laterales izquierdos que metan goles". El jugador también ha tenido que gestionar unas "pequeñas molestias en la cadera" que le obligaron a descansar en el partido contra Alcobendas por precaución. A pesar de los contratiempos, la plantilla no se desanima y ve la lucha por los puestos de ascenso como "una motivación muy grande". Kisselev se muestra optimista y cree que pueden sentirse "satisfechos del trabajo que se está haciendo, aunque siempre se quiera más". Además, una de "las mejores noticias" es la recuperación de lesionados, como la vuelta de Marco Moreno. El próximo reto será este sábado a las siete y media de la tarde contra el Cisne. Un rival directo que "no está muy lejos" en la clasificación y que ya les ganó en el partido de ida. Por ello, el equipo navarro afronta el encuentro con "ganas de tomarnos la revancha y de sacar los dos puntos". Anaitasuna lleva 19 partidos jugados de liga, ahora mismo lleva 21 puntos, ha ganado dos de los últimos cincos partidos y se encuentra en 7ª posición. Los navarros necesitan recortar tres puntos a Coruña para poder disputar la fase de ascenso a la máxima categoría. El 3 mayo disputarán un duelo crucial con ese enfrentamiento directo en tierras gallegas. Será la penúltima jornada de la temporada regular, el sueño es poder disputar la fase de ascenso y regresar a la División de Honor tras el descenso del año pasado.