El mallorquín Xisco Quesada, de 28 años, ha fallecido este miércoles, 11 de febrero, después de varios meses luchando contra un cáncer de páncreas con metástasis, según ha comunicado su familia a través de redes sociales. El joven se había convertido en un símbolo de visibilidad sobre la enfermedad después de compartir sin filtros su proceso y reunir una ola de apoyo que trascendió a nivel nacional.