En plena era de la inteligencia artificial, donde la desinformación ha cobrado fuerza y se ha intensificado el debate sobre el uso ético de las nuevas tecnologías, la Universidad de Alicante (UA) se ha embarcado en un proyecto europeo con el objetivo reforzar el pensamiento crítico en la educación superior. Poner freno a los efectos negativos del mundo digital se ha convertido en un reto para muchos investigadores de la institución académica.