Personal de la Guardia Nacional de Rusia (Rosgvardia) detectó en un bosque una fortificación de las Fuerzas Armadas de Ucrania durante un reconocimiento aéreo. Se trataba de un galpón destinado a almacenar material bélico, así como un punto de mando y varios refugios, que fueron atacados sucesivamente por tres drones de visión en primera persona (FPV), destrozando la posición.