En plena agenda diplomática y lejos de los focos habituales de la realeza británica, Príncipe Guillermo protagonizó una escena poco común durante su reciente viaje oficial a Arabia Saudí: mando en mano y coche virtual en pantalla, el heredero al trono se lanzó a disputar una partida del popular videojuego Rocket League. Un gesto distendido que, más allá de la anécdota, dejó al descubierto cuál es el título que tiene completamente enganchado a su hijo mayor, Príncipe George . La escena tuvo lugar en el estadio SEF de Boulevard City, donde Guillermo jugó contra su anfitrión, el príncipe Faisal bin Bandar bin Sultan Al Saud, presidente de la Federación Saudí de Deportes Electrónicos. Aunque el resultado no le acompañó y terminó perdiendo ambos encuentros, el británico se lo tomó con deportividad y sentido del humor. «No tenía ni idea de lo que hacía», admitió tras la partida, según declaraciones recogidas por la prensa local presente en el acto. El videojuego elegido no fue casual. Rocket League, que combina fútbol y conducción de vehículos en escenarios futuristas, es uno de los títulos favoritos del Príncipe George, tal y como el propio Guillermo reconoció años atrás. Durante una visita a la sede de los premios BAFTA en Londres en 2022, el entonces duque de Cambridge habló abiertamente del interés de sus hijos por el universo digital. «Ahora mismo se está intentando regular los videojuegos... controlar el tiempo que pasan frente a la pantalla. Hay que tener cuidado con eso. Les fascina. A George en particular. A él le interesa más. Los otros dos son un poco pequeños ahora mismo, pero les encantan las películas. A mí también me encantan el cine y los videojuegos», confesó entonces ante un grupo de jóvenes creadores del sector audiovisual. Aquellas palabras, pronunciadas en un contexto informal, cobraron ahora un nuevo significado al verlo competir —sin demasiada pericia— en uno de los juegos preferidos de su hijo. La simpatía del momento no oculta una realidad doméstica mucho más controlada. Tanto Guillermo como Kate Middleton han manifestado en distintas ocasiones su preocupación por el uso excesivo de pantallas en la infancia. En su hogar, los dispositivos electrónicos tienen horarios limitados y los tres hijos del matrimonio —George, Charlotte y Louis— no disponen de teléfonos móviles propios. La propia princesa de Gales abordó esta cuestión en su ensayo 'El poder de la conexión humana en un mundo distraído', donde reflexiona sobre el papel «complejo y a menudo problemático» de la tecnología en el desarrollo emocional. Una postura que evidencia que, aunque el videojuego forme parte del ocio familiar, el control y la moderación siguen siendo la norma en la educación de los pequeños Windsor.