El adiós de Marta y la nueva borrasca Nils han agravado la situación por inundaciones en Castilla-La Mancha, con numerosos puntos de la región en estado crítico. La crecida de varios ríos ha provocado el corte de carreteras y la evacuación de vecinos, lo que ha llevado a la Dirección del Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (Pricam) a activar la fase de Emergencia Situación Operativa 2. La provincia de Ciudad Real es una de las más afectadas. En Malagón, la crecida del río Bañuelos y de dos arroyos cercanos mantiene en vilo a la población, donde se han levantado diques de contención. Su alcalde, Adrián Fernández, critica la "política errónea de la confederación de mantenimiento y limpieza de los cauces" y asegura que la zona se ha convertido en "un auténtico mar de agua" y que "prácticamente los 300 kilómetros de camino que tenemos están anegados, que la situación es dramática". Otro punto conflictivo es El Robledo, donde los vecinos viven pendientes del río Bullaque. Ante el riesgo de desbordamiento, una veintena de personas han tenido que marcharse de sus casas como medida preventiva, aunque el alcalde, Gustavo Ormeño, ha aclarado que no se trata de un desalojo forzoso: "se han ido ellos por su propio medio a otros sitios por el pueblo o a pueblos vecinos". En Talavera de la Reina (Toledo), el río Tajo sigue creciendo y registraba este miércoles una altura de casi 5 metros y un caudal de 711 metros cúbicos por segundo. Una familia tuvo que ser evacuada y alojada en un pabellón polideportivo de la ciudad. El alcalde, José Julián Gregorio, ha informado de la instalación de dos potentes motobombas y ha afirmado: "Gracias a estas bombas, más las que tenemos, estamos evacuando en este momento 2.000.000 de litros a la hora". El río Júcar a su paso por Cuenca también se ha situado cerca del nivel rojo, lo que ha obligado a desalojar de nuevo la urbanización del Royo. La situación se ve agravada por el embalse de la Toba, que se encuentra al 100% de su capacidad, y por el deshielo en la serranía. Por su parte, en Guadalajara, el caudal del río Henares ha regresado al umbral rojo. La borrasca ha provocado el corte de casi una decena de carreteras en la región, la mayoría en la provincia de Ciudad Real por desbordamientos y desprendimientos. La DGT pide especial precaución y recomienda evitar circular por las zonas afectadas y consultar el estado de las vías antes de viajar. La buena noticia llega desde Albacete, donde las actuaciones del ayuntamiento han logrado que baje el nivel del canal de María Cristina unos 70 centímetros, permitiendo desaguar la red de saneamiento. El alcalde, Manuel Serrano, se ha reunido con el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Miguel Polo, para estudiar soluciones conjuntas ante futuras avenidas de agua.