Pablo Ojeda, nutricionista, indica cuáles son los mejores platos preparados que puedes comprar en los supermercados: «Menos de cinco ingredientes es buena señal»

Lo dijo hace no mucho Juan Roig, dueño de Mercadona, y pese a que sus palabras podrían verse como algo de márketing, lo cierto es que cada vez se cocina menos en casa y que las cocinas son cada vez más pequeñas, con un concepto más de espacio abierto. «A mitad del siglo XXI, no existirán las cocina» porque «cada vez tienen menos importancia en los hogares actuales», apuntó el empresario español, con un razonamiento de que gracias a la cada vez más extensa línea de platos preparados de los supermercados es más fácil y barato alimentarse sin tener que estar manchando en la cocina, sobre todo para aquellos que no tienen mucho tiempo entre fogones. El consumo de platos preparados sigue ganando terreno en los hogares españoles. Según datos de la Asociación Española de Fabricantes de Platos Preparados (Asefapre), en 2024 aumentó un 6,6% respecto al año anterior, alcanzando ventas por valor de 4.197 millones de euros. Los productos refrigerados continúan liderando el mercado, representando un 46% del total del sector y registrando un crecimiento del 7,8%. Este auge refleja un cambio en los hábitos alimentarios de los españoles, impulsado por la falta de tiempo y la búsqueda de practicidad. Sin embargo, los nutricionistas insisten en la importancia de saber distinguir qué platos preparados pueden formar parte de una alimentación saludable y cuáles conviene limitar. En este contexto se ha pronunciado el nutricionista y divulgador Pablo Ojeda, que ofreció en el programa La Roca, de La Sexta, algunas claves sencilla para acercar a la hora de comprar un plato preparado en el supermercado. A su juicio, «si un plato preparado tiene menos de cinco ingredientes y reconocemos todos los nombres de su etiqueta, ya puede ser una buena señal». Cuanto más corta y clara sea la lista de ingredientes, menor será su grado de procesado. Entre los productos que el experto considera más recomendables destacan la tortilla de patatas, el pollo asado y los vasitos de arroz , siempre revisando la etiqueta y el tipo de grasa utilizada. En el otro extremo, recomienda moderar el consumo de elaboraciones más complejas como paellas - «por los aceites que usan y demás», lasañas, «la haces en tu casa y no te dura tantos días», o ensaladillas. «Yo también las compro y también la toman mis niños, no pasa nada de vez en cuando alguna vez ocasional», sostiene. Ojeda también advierte sobre el abuso de la mayonesa y otras salsas industriales, ricas en grasas y calorías (hasta 900 kcal por cada 100 gramos). Desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) coinciden en la necesidad de mirar más allá de la comodidad y la falta de tiempo. Recomiendan optar por platos refrigerados antes que congelados, priorizar ingredientes de calidad y comprobar que el contenido en grasas saturadas no supere el 5% y el de sal se mantenga por debajo del 1,25%.