El histórico quiosco de la calle Ferrari de Valladolid, en la esquina con Duque de la Victoria, ha culminado su reconversión para convertirse en el primer quiosco multiservicio de la ciudad. El negocio, regentado por Rubén Herranz, la tercera generación de una familia de quiosqueros, ha incorporado un cajero automático operativo 24 horas, conectividad 4G y 5G y una pantalla digital, marcando el inicio de un proyecto piloto que busca revitalizar el sector. Esta iniciativa, impulsada por Urban Service Point (USP) en colaboración con el Ayuntamiento de Valladolid y la Asociación de Vendedores de Prensa (ASVEPREVA), surge como respuesta a la prolongada crisis del sector, que ha visto desaparecer más del 80% de los quioscos de prensa en Valladolid en la última década. La caída en la venta de periódicos y revistas en formato físico ha obligado al sector a buscar nuevas vías de ingresos para garantizar su supervivencia. Para Rubén Herranz, la decisión de sumarse fue clara. "Hay que ir siempre un poquito por delante, porque si no te quedas atrás, ya has muerto, y hay que renovarse siempre", explica en COPE. Esta transformación representa una oportunidad para atraer a un público que se estaba perdiendo y mantener el negocio a flote. "Para nosotros es un punto más para llamar la atención del público", añade. Por su parte, Jesús Herreras, presidente de Fecosva, ha señalado que esta adaptación es fundamental. "La pérdida de ingresos para poder subsistir los quioscos, pues tienen que irlos supliendo con diversas actividades", ha afirmado, destacando la importancia de que estos negocios puedan seguir dando vida a la ciudad. La transformación del quiosco de la calle Ferrari se presenta como el punto de partida de un programa de ciudad orientado a extender el modelo al resto de quioscos de Valladolid. Además de los servicios ya implementados, se estudia la posibilidad de añadir un punto de recogida de paquetería, una demanda creciente entre los ciudadanos. "Creo que el concejal de comercio va a decir que sí, porque es una necesidad", ha comentado Herranz. El proyecto refuerza un modelo de colaboración público-privada. El concejal de Comercio, Víctor Martín, ha destacado que "la reconversión del quiosco es también una política de comercio de proximidad", mientras que el concejal de Urbanismo, José Ignacio Zarandona, ha subrayado la importancia de que estos espacios "evolucionen de manera ordenada y aporten un servicio real al entorno". Desde el ámbito tecnológico, Jordi Sanchís, de Cellnex España, ha señalado que "la capilaridad urbana de los quioscos los convierte en ubicaciones idóneas para apoyar despliegues que favorecen la conectividad 5G y la digitalización de los servicios". Para Rubén Herranz, este proyecto es también una cuestión personal y un homenaje a una larga tradición familiar. "Yo soy la tercera generación, mi abuelo, mi madre y yo", ha relatado con orgullo. El quiosco ha sido un punto de encuentro durante un siglo, tejiendo una relación única con la comunidad. "Son 100 años de quiosco, son 100 años abierto al público. Yo ya estoy conociendo bisnietos de clientes de mi abuelo", ha explicado. La modernización es una apuesta por el futuro, pero sin perder la esencia del trato cercano que siempre ha caracterizado a su negocio. "Es algo que te motiva", confiesa Rubén, quien se ha comprometido a ayudar a las personas mayores que necesiten asistencia con los nuevos servicios. "Se nota cuando el quiosco vuelve a tener motivos para que la gente se acerque. Para mí esto es futuro: no se trata solo de vender prensa, se trata de seguir siendo un punto de referencia del barrio", ha concluido.