Los Cines Viveiro volverán a encender sus proyectores. Detrás de esta reapertura están cuatro jóvenes emprendedores —Fernando Losada (Fer do Carriola), José, Lorena y Nereida— que asumen el reto de devolverle a la ciudad uno de sus espacios culturales más emblemáticos. Pero su objetivo va más allá de recuperar una sala de cine: quieren transformarla en un auténtico “fervedoiro cultural”, un punto de encuentro permanente para la creación, la formación y la convivencia artística en la comarca. “Queremos que sea una historia de amor: amor por el cine y amor por Viveiro”, resume Fernando Losada. Viveiro es una ciudad dinámica, especialmente en verano, cuando acoge grandes eventos multitudinarios que la sitúan en el mapa cultural gallego. Sin embargo, durante el resto del año la actividad cultural se diluye. Esa es, precisamente, una de las carencias que este grupo quiere ayudar a cubrir. La idea es que los Cines Viveiro no sean solo un lugar de exhibición de películas, sino un espacio abierto a múltiples disciplinas. Además de proyectar estrenos y cine de autor, las instalaciones estarán disponibles para talleres, charlas, presentaciones, exposiciones y encuentros culturales. El hall principal podrá acoger muestras artísticas; las salas servirán para monólogos, representaciones teatrales o coloquios. “Queremos que se respire cultura por los cuatro costados”, explica Losada. El objetivo es aprovechar al máximo un espacio que tradicionalmente permanecía cerrado fuera del horario de proyección. El nuevo proyecto también contempla una vertiente empresarial e institucional. Las salas estarán abiertas a compañías de Viveiro, A Mariña lucense e incluso de la zona oriental de A Coruña que necesiten un espacio para presentaciones, conferencias, formaciones o encuentros profesionales. Asimismo, las administraciones públicas —desde el Ayuntamiento hasta la Diputación— podrán utilizar las instalaciones para organizar ciclos temáticos, semanas culturales o cualquier iniciativa que requiera un espacio amplio y bien equipado. De este modo, el cine se convierte en un recurso multifuncional al servicio del tejido social y económico de la comarca. Fernando Losada no procede del mundo empresarial tradicional, aunque sí cuenta con trayectoria en el ámbito audiovisual. Con apenas 19 años puso en marcha una productora. Aquella experiencia, aunque terminó cerrando, le permitió adquirir conocimientos y madurez profesional. Desde entonces ha continuado trabajando como autónomo en el sector audiovisual, desarrollando proyectos publicitarios y cinematográficos. La reapertura de los Cines Viveiro supone ahora su primer gran proyecto empresarial de envergadura. “Es la primera vez que afrontamos un emprendimiento serio y potente de esta dimensión”, reconoce. Junto a él están José, Lorena y Nereida, dos parejas unidas tanto en lo personal como en lo profesional, que comparten la misma sensibilidad artística y la convicción de que Viveiro necesita un pulmón cultural estable durante todo el año. Las obras de acondicionamiento avanzan a contrarreloj. El equipo trabaja jornadas maratonianas para modernizar y poner a punto las instalaciones, respetando la esencia de una sala con historia y solera en la ciudad. Los anteriores propietarios, destacan, han facilitado el proceso para que el cine siga vivo en Viveiro. La reapertura está cada vez más cerca. Cuando las puertas vuelvan a abrirse, no solo lo harán para proyectar películas, sino para ofrecer a la ciudad un nuevo espacio de encuentro. Un templo del cine que aspira a ser también un hogar para la cultura.