Bomberos forestales denuncian a Moreno Bonilla ante las "penosas condiciones" frente a las inundaciones: "Nuestra vida vale 5,20 euros"

Los bomberos forestales del Infoca vuelven a la carga. Tras un verano en el que se han manifestado en todas las provincias andaluzas por las condiciones a las que la Junta de Andalucía les hacía enfrentarse a las llamas que han arrasado este verano con más de 3.090 hectáreas y que han asolado nuestra comunidad, ahora, tras los temporales de lluvia y las borrascas Leonardo y Marta, que han inundado pueblos enteros, el colectivo ha vuelto a alzar la voz por la precariedad y las "penosas" condiciones a las que se enfrentan día a día. El pasado 9 de febrero, el Comité Intercentros de la Agencia de Seguridad y Gestión Integral de Emergencias de Andalucía (ASEMA), integrado por las secciones sindicales de UITA, CSIF, CCOO y UGT, denunció ante la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Sevilla contra la dirección de la agencia. El motivo es el incumplimiento sistemático de la normativa de Prevención de Riesgos Laborales, lo que sitúa a los Bomberos Forestales del dispositivo INFOCA en una situación de "vulnerabilidad y riesgo grave", según se recoge en la propia denuncia, a la que ha tenido acceso ElPlural.com. Los bomberos del Infoca sitúan el principio de las calamitosas repercusiones que ahora están sufriendo en al integración de la Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía (AMAYA) en la Agencia de Seguridad y Gestión Integral de Emergencias de Andalucía (ASEMA). Un órgano, denunciaron entonces los bomberos, que les otorgaría mayor vulnerabilidad a los cuerpos y que dejaba el mando único y control al consejero de Emergencias, Antonio Sanz. De hecho, en el verano de 2025 muchas denuncian iban en este aspecto: la nueva Agencia estaba repleta de trabajadores que no habían sido recolocados correctamente, no sabían cuál era su función o, directamente, no podían dar un paso sin ser autorizados por nuevas figuras legales, según denunciaron. Además, denuncian los bomberos, la nueva agencia ASEMA ha heredado una Evaluación de Riesgos Laborales obsoleta. Este documento no contempla las funciones operativas reales que el colectivo desempeña actualmente, centradas de forma creciente en intervenciones por emergencias ambientales e inundaciones. Esto ha provocado que el colectivo se vea obligado a intervenir en zonas inundadas bajo condiciones extremas sin haber recibido la formación específica necesaria. A lo que se suma una carencia crítica de Equipos de Protección Individual (EPI) adecuados, una denuncia que, tras el verano, vuelve a repetirse y a indignar a la plantilla de trabajadores. La denuncia especifica que los equipos actuales no cumplen con los estándares mínimos exigibles para trabajos en zonas inundadas y ambientes húmedos prolongados, tales como: requisitos de seguridad para trajes de evacuación y uso rápido, la clasificación de resistencia a la penetración del agua y transpirabilidad o el reglamento sobre equipos de protección individual. Esta falta de protección provoca que, la exposición a aguas de inundación, como ha ocurrido en las recientes borrascas, frecuentemente contaminadas con aguas residuales, supone un riesgo biológico no evaluado por la empresa. Los bomberos forestales se enfrentan a posibles enfermedades...