Málaga afronta la paradoja del agua: revive la presa de Cerro Blanco mientras la 'fantasma' de los Caballeros amenaza a Benaoján

Las recientes lluvias han cambiado de forma radical el panorama en Málaga. Los embalses de la provincia se encuentran ya rozando el 90 por ciento de su capacidad, almacenando casi 540 hectómetros cúbicos. Esta situación contrasta con la larga sequía en la que la provincia se encontraba inmersa hace solo un año. Sin embargo, tras las últimas lluvias, algunos pantanos malagueños han tenido que abrir compuertas para aliviar el excedente de agua. Esta paradoja ha reactivado el debate sobre las infraestructuras hídricas. Hace cuarenta años, a mediados de los años 80, que se construyó el último embalse de la provincia, el de La Viñuela, en la comarca de la Axarquía. Ahora se vuelve a hablar de un proyecto que lleva años guardado en un cajón: la presa de Cerro Blanco. La Junta de Andalucía ha anunciado que prepara la licitación de los primeros estudios de este ambicioso proyecto, cuya ejecución final corresponde al Gobierno central. Esta presa proyectada en Coín, en el Valle del Guadalhorce, persigue un doble objetivo. Según ha explicado la delegada de la  Junta de Andalucía en Málaga, Patricia Navarro, permitiría evitar inundaciones al laminar las aguas del río Grande. "Esta presa recogería las aguas, por ejemplo, del río Grande y haría que fuera con menos caudal [...] y, por tanto, no se produciría las grandes avenidas que estamos conociendo", ha afirmado. Además, la presa de Cerro Blanco serviría para abastecer a la población, con una capacidad de entre 70 y 80 hectómetros cúbicos, algo superior a la de la presa de La Concepción, en la Costa del Sol occidental. Esta nueva infraestructura se considera vital para sostener los pilares económicos de la provincia, como la agricultura y el turismo, puestos en jaque durante los últimos períodos de sequía. Mientras un proyecto renace, una antigua infraestructura genera preocupación. En la Serranía de Ronda, la conocida como presa 'fantasma' de Montejaque, la presa de los Caballeros, se ha llenado porque los acuíferos están hasta arriba a consecuencia de las últimas lluvias e impiden la filtración del agua. Este hecho ha obligado al desalojo preventivo de unos 200 vecinos de la zona de la Estación de Benaoján, que este miércoles cumplen cinco días fuera de sus casas. Un retén de la Guardia Civil mantiene el acceso cortado a la zona. Sin embargo, según informa el alcalde de Benaoján, Guillermo Becerra, en declaraciones a COPE, se está permitiendo el acceso puntual a algunos vecinos. "Están permitiéndoles que vayan, acompañados por una pareja de agentes, a por ropa, por medicina, para atender animales...", explica el regidor, destacando que todo se realiza de forma "muy controlada". La situación afecta también a varias industrias cárnicas de la zona desalojada. Para no perder el producto perecedero, se ha buscado una solución y el alcalde ha confirmado que este miércoles se ha abierto una ventana horaria para estas empresas: "Hoy nos han dejado tres horas para que los fabricantes de allí hagan algo", lo que les permite desarrollar algo de actividad y suministrar a sus clientes.