Dos meses han pasado desde que Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, ha vuelto al Pleno del Congreso de los Diputados, marcado por los dos recientes accidentes ferroviarios que han dejado 47 muertos en España. El presidente del Gobierno ha asegurado que el Estado hará todo lo posible para “establecer las causas del accidente y, si fuera necesario y procedente, hacer justicia”. Desde la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha sido contundente: “Su gobierno se sentará en el banquillo también por esto”. Más allá de la investigación judicial en Adamuz y Gélida, el mal estado de las vías acumula denuncias en los juzgados. Una de ellas la ha presentado la Asociación de Vecinos de Cubelles (Barcelona), sobre una de las líneas de Rodalies. La denuncia, presentada el 28 de enero y a la que ha tenido acceso 'Mediodía COPE', adjunta 18 fotografías de un tramo de 300 metros de la línea R2 Sur a su paso por Vilanova, utilizada diariamente por 400.000 personas en Cataluña. Las imágenes muestran anclajes, tornillos y elementos de sujeción oxidados, rotos y corroídos. En la inspección, los vecinos descubrieron que uno de los raíles lleva la firma de Ensidesa, la Empresa Nacional Siderúrgica, que dejó de operar hace 25 años, y que algunos tornillos datan del año 2007. Pablo Ruiz, de la asociación vecinal, ha descrito la situación a Pilar García de la Granja: “Resulta increíble, porque parecen del siglo pasado, parecen que sean casi restos arqueológicos en el estado de degradación que están”. Todo comenzó cuando un miembro de la asociación les facilitó varias fotografías. “Vimos que el tema era bastante grave, así que fuimos para allá, para ver si era un problema puntual de un solo tornillo”, ha explicado Ruiz. Sin embargo, se pudo constatar que era algo generalizado en “prácticamente todo el tramo de 330 metros”. Se trata de una zona muy pegada al mar que recibe directamente el impacto de las olas durante los temporales, lo que agrava su deterioro. Por estas vías no solo circulan los trenes de pasajeros que unen Tarragona con Barcelona, sino que la situación se ha complicado en la última semana. Según ha explicado Ruiz, el Ayuntamiento les comunicó que “se estaba desviando el tráfico de mercancías desde Zona Franca hacia Tarragona” por un problema en otra línea, lo que incluye el paso de mercancías peligrosas durante la noche. Pese a que la asociación lleva años alertando del deterioro, no habían obtenido respuesta. Este tramo, según ha denunciado Pablo Ruiz, “no figura dentro de los 34 puntos negros que tiene Adif como de urgente intervención”. El portavoz vecinal considera que existe falta de transparencia: “Hay información que se ha estado reteniendo sobre el estado de las vías y se ha estado aguantando hasta la situación que estamos viviendo estos días”. Desde la asociación exigen que Adif y Renfe 'se den por aludidos' y actúen de inmediato en el tramo, además de que 'se deriven responsabilidades'. La conclusión de los vecinos es clara y contundente: 'Lo que no es de recibo es que un tramo por el que hay tráfico habitual ferroviario esté en esas condiciones. Eso lleva años sin mantenimiento', ha sentenciado Ruiz. La denuncia sobre el mal estado de las infraestructuras coincide con la tercera jornada de huelga en Renfe, mantenida por sindicatos minoritarios y sin servicios mínimos. Esta situación ha provocado numerosos problemas a los usuarios de tren en comunidades como Asturias o Castilla y León desde primera hora de la mañana. Este panorama contrasta con los datos económicos, ya que, a pesar de los cuatro años de récord en ingresos por el aumento de la presión fiscal, se prevé que Adif cierre el año 2025 con una deuda de más de 20.000 millones de euros, la mayor entre las empresas públicas españolas.