Un hombre acusado de abusar de su hija de tres años en Mallorca niega los hechos y habla de «venganza» familiar

Un interno del centro penitenciario de Palma acusado de aprovechar las visitas de su hija, de tres años, para agredirla sexualmente ha negado los hechos de forma tajante este miércoles, durante el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Palma. En su declaración ante el tribunal, el procesado ha asegurado que la denuncia responde a una represalia por parte de la madre de la menor y de su entorno familiar. «Imagino que es porque ellos son mallorquines y yo forastero. Nunca me quisieron ni me aceptaron», ha afirmado en su declaración. La Fiscalía solicita para el acusado una pena de 18 años de prisión por varios delitos de abuso y agresión sexual que, según el escrito de acusación, se habrían producido en 2018. El Ministerio Público sostiene que el procesado, con antecedentes por violencia de género y delitos sexuales, aprovechaba las visitas de su hija en el centro penitenciario para realizarle tocamientos. Asimismo, reclama el pago de una indemnización de 30.000 euros en concepto de daños morales a la menor. A preguntas del fiscal y del letrado de la acusación particular, el acusado se ha descrito como «un padre normal que quiere a sus hijos» y ha sostenido que la denuncia le resulta «muy extraña». Desde el banquillo ha reiterado su inocencia con rotundidad: «Juro por mi vida que ni me he acercado a ella». El acusado ha declarado durante el interrogatorio que nunca pasó la noche a solas con la menor y que, en el marco del régimen de visitas, ambos se alojaban en la vivienda de su madre, situada en la localidad mallorquina de Cala Rajada, pese a que él residía en un piso en Palma. Asimismo, ha manifestado que tuvo conocimiento de la denuncia el día que acudió al punto de encuentro familiar, si bien —según su versión— no le facilitaron más información en ese momento. Posteriormente, ha asegurado haber acudido a distintas dependencias policiales, tanto locales como nacionales, en varios municipios para tratar de conocer los detalles del caso y que no fue hasta ocho meses después, tras ser detenido en Extremadura, cuando pudo acceder al contenido de la denuncia. La madre de la menor también ha comparecido en la vista oral y ha afirmado que la niña empezó a mostrar comportamientos sexualizados impropios de su edad, que atribuye al acusado. «Lo aprendió de su padre, supongo que en el punto de encuentro», ha declarado ante el tribunal. El juicio continúa con la práctica del resto de pruebas y testimonios antes de que el caso quede visto para sentencia. El tribunal deberá valorar ahora las declaraciones de las partes y el conjunto de las diligencias practicadas para determinar si quedan acreditados los hechos imputados.