La ciudad de Palencia vuelve a situarse en el epicentro del mapa gastronómico con la celebración de los XI Premios Castilla y León de la Gastronomía. La gala tendrá lugar el próximo lunes, 16 de febrero, en el Centro Cultural Provincial y reunirá a los máximos exponentes del sector en la comunidad. Estos galardones regresan a la provincia palentina, que ya fue testigo de su primera edición en 2014 en la Villa Romana La Olmeda. Con esta nueva cita, Palencia se consolida como un escenario de referencia para la celebración de grandes eventos, reforzando su compromiso con la gastronomía y el talento local. La presidenta de la Diputación, Ángeles Armisen, ha subrayado la importancia de que Palencia sea de nuevo la sede. Según Armisen, la gala supone "un reconocimiento al buen trabajo que se hace desde el sector en Palencia", y ha añadido que "el sector agroalimentario y hostelero es sin duda una identidad palentina". Este evento impulsa además la marca Alimentos de Palencia, un sello de calidad que agrupa ya a 175 empresas. De estas, 117 son productores, 42 son establecimientos de hostelería y 16 son comercios minoristas, lo que demuestra la fortaleza y el crecimiento del sector en la provincia. Por su parte, el presidente de la Academia Castellano y Leonesa de la Gastronomía, Julio Valles, ha agradecido el respaldo institucional para celebrar la gala en Palencia y ha elogiado la calidad de los productos de la región. Julio Valles ha definido a la comunidad como "la despensa más variada de Europa", destacando la supremacía en productos como las legumbres, donde la región concentra "el 96 por 100 de las figuras de calidad de España". También ha confesado la dificultad de la elección de los premiados, ya que para cada categoría se podrían encontrar "10 o 12 tan buenos como el que hemos dicho". Entre los once premiados de esta edición, Palencia cuenta con dos reconocimientos. El galardón a la Revelación Gastronómica ha sido para el Restaurante Diecinueve, en Palencia capital, un proyecto que ha sabido consolidarse en poco tiempo gracias a una propuesta contemporánea basada en el producto de temporada y con el fuego y la parrilla como protagonistas. Al frente de sus fogones se encuentra el cocinero de origen vasco Iván Gil, cuya cocina de mercado combina el respeto al producto, la técnica y el sabor en un proyecto muy personal que refleja su trayectoria profesional. El segundo galardón palentino ha sido para Miel Gran Dujo en la categoría de Mejor Producto Agroalimentario. Esta empresa apícola, ubicada en la Montaña Palentina, se dedica a la elaboración de miel de alta calidad bajo la dirección de José Miguel Ibáñez. Su proyecto se basa en una apicultura moderna y respetuosa con el medio ambiente, fiel al cultivo tradicional y comprometida con la calidad sobre la cantidad. Las mieles se extraen en frío para preservar todas sus propiedades, ofreciendo tres variedades: brezo, montaña y pradera. Julio Valles ha destacado el significado de estos premios para la provincia. "Que una ciudad como Palencia, tan tradicional, haya tenido el premio a la revelación gastronómica [...] quiere decir muchísimo de la ciudad", afirmó, interpretándolo como una señal de que la ciudad "se mueve" y evoluciona más allá de "lo de siempre". La gala no solo es un escaparate del talento culinario, sino también una oportunidad para proyectar la imagen de Palencia como destino turístico y cultural. Ángeles Armisén ha aportado datos que refuerzan esta idea, señalando que "el gasto en restauración supera ya los 550 millones de euros" en la región. Además, la presidenta de la Diputación ha recordado que Castilla y León recibe más de 9 millones de visitantes al año y que las exportaciones agroalimentarias, con gran protagonismo de Palencia, alcanzan los 485.300.000 de euros.