El BNG de Vigo reclamó este martes un «cambio radical» en el servicio de autobús urbano tras la pérdida de 1,3 millones de personas usuarias desde 2019, como adelantó FARO. La formación atribuye el descenso a la «precarización continuada» del servicio, con 250 frecuencias diarias menos desde la pandemia, horarios «desregulados» y un mapa de líneas que considera «obsoleto».