La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha anunciado la aprobación del Plan de Hemodonación de Castilla-La Mancha para 2026, que contará con una dotación cercana a un millón y medio de euros, tras un incremento de financiación del 5%. Un refuerzo presupuestario orientado, según ha remarcado, a garantizar la seguridad de la población y un suministro suficiente de sangre en todos los hospitales públicos y privados de la región. Así lo ha destacado la consejera portavoz, Esther Padilla, quien ha subrayado que, «como casi siempre que hablamos de sanidad, estamos hablando de salvar vidas». Así, ha recordado que la sangre es un recurso crítico y transversal en el sistema sanitario. «Sin sangre no hay cirugías, no hay tratamientos oncológicos, no hay trasplantes ni atención a emergencias graves. Es un elemento imprescindible en toda la cadena asistencial», ha afirmado. La portavoz ha señalado que garantizar su disponibilidad requiere dos pilares fundamentales: la solidaridad de la ciudadanía y una organización pública fuerte, capaz de anticiparse, coordinar y responder a las necesidades asistenciales. «Castilla-La Mancha cuenta con ambas», ha asegurado. En 2025, cerca de 87.000 personas donaron sangre en la región , de las cuales casi 6.000 lo hicieron por primera vez. En total, se registraron más de 74.000 donaciones de sangre, además de donaciones de plasma y plaquetas, fundamentales para tratamientos específicos. El plasma es esencial para tratar diversas enfermedades y para la fabricación de medicamentos vitales, mientras que las plaquetas resultan imprescindibles en tratamientos oncológicos, trasplantes o en pacientes con problemas de coagulación. Castilla-La Mancha se sitúa por encima de la media nacional en índice de donación y es la cuarta comunidad autónoma en número de donaciones. «Tenemos una ciudadanía comprometida y una red sanitaria eficaz que nos sitúan en los puestos de cabeza. Esto no ocurre por casualidad, sino porque hay planificación, inversión y un sistema público que funciona», ha destacado Padilla. El Plan de Hemodonación 2026 contará con una inversión cercana al millón y medio de euros, lo que supone un incremento del 5 por ciento respecto al año anterior. Esta dotación está orientada a garantizar la calidad, la seguridad y la continuidad del servicio, en un contexto en el que el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha incrementa su actividad asistencial y pone en marcha nuevos programas que requieren una mayor disponibilidad de componentes sanguíneos. Durante 2025 se realizaron 900 colectas extrahospitalarias e n municipios de toda la región, además de mantener 10 puntos fijos hospitalarios de donación, garantizando así la accesibilidad y cercanía a la ciudadanía. Padilla ha agradecido expresamente la labor de las hermandades de donantes y de los más de 200 profesionales que integran la red de hemodonación regional. El esfuerzo sostenido en planificación e inversión ha permitido alcanzar importantes hitos sanitarios en 2025. Entre ellos, el inicio de los trasplantes hepáticos en el Hospital Universitario de Toledo y de los trasplantes de médula ósea de donante familiar en el Hospital Universitario de Guadalajara, programas que evitan derivaciones fuera de la región. Asimismo, Castilla-La Mancha continúa siendo referente nacional en la transfusión prehospitalaria aérea, un proyecto pionero iniciado hace diez años y plenamente integrado en el modelo de atención urgente. Los helicópteros medicalizados de la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario actúan como «bancos volantes de sangre», permitiendo iniciar transfusiones en el mismo lugar del suceso, las 24 horas del día. «Cada minuto cuenta, y este servicio puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte», ha señalado la portavoz. Finalmente, ha subrayado que «la donación es un ejemplo de responsabilidad colectiva: la ciudadanía dona y el sistema público organiza, protege y transforma esa solidaridad en vidas salvadas». Por ello, ha agradecido a todas las personas que, año tras año, realizan este gesto altruista que resulta esencial para el funcionamiento del sistema sanitario regional.