El Gobierno ha decidido activar a la Unidad Militar de Emergencias en varias localidades de la provincia de Ciudad Real situadas aguas abajo del pantano de Torre de Abraham y ribereñas del río Bullaque, ante el incremento del riesgo de inundaciones. La intervención de la UME se produce después de que el Gobierno de Castilla-La Mancha haya elevado este mediodía el Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones en Castilla-La Mancha (Pricam) a Fase de Emergencia, Situación Operativa 2, para toda la región. La Dirección de la Emergencia, dependiente de la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, ha procedido a esta escalada del plan ante la previsión desfavorable de la evolución del episodio, que afecta de manera generalizada a Castilla-La Mancha, y con el objetivo de poder solicitar medios extraordinarios no adscritos al propio PRICAM, entre ellos la Unidad Militar de Emergencias. En estos momentos, la presa de Torre de Abraham se encuentra al máximo de su capacidad y está soltando agua por su aliviadero natural. A esta circunstancia se suman las precipitaciones registradas en las últimas horas en la comarca y las previstas para los próximos días, lo que incrementa el riesgo en los municipios ribereños del río Bullaque situados aguas abajo del embalse. Las localidades potencialmente afectadas por esta situación son Pueblonuevo, El Torno, Santa Quiteria, Alcoba, El Robledo, Porzuna, Piedrabuena, Luciana y Puebla de Don Rodrigo, donde se mantiene una vigilancia constante de la evolución de los caudales y de los puntos más sensibles del territorio. A este escenario se suma también la situación generada en los municipios de Fernán Caballero y Guadalmez, igualmente en la provincia de Ciudad Real, como consecuencia del aumento del nivel de los ríos Bañuelos y Guadiana, lo que ha llevado a extremar las medidas de prevención y seguimiento por parte de los servicios de emergencia. La activación del nivel 2 del PRICAM permite una mayor coordinación entre administraciones y la movilización de recursos adicionales para garantizar la seguridad de la población ante un episodio que sigue condicionado por la evolución meteorológica de los próximos días.