La SD Huesca ha disputado su segundo entrenamiento de la semana con un partidillo contra el filial, que ha finalizado con un marcador de 6-4 a favor del primer equipo. Sin embargo, el resultado presenta matices, ya que todos los goles del conjunto de Bolo llegaron en la primera mitad, que concluyó 6-2, mientras que en la segunda parte el filial se impuso por 0-2. En la primera mitad, los goleadores fueron Enrich por partida doble, Seoane con otros dos tantos, Liberto y Luna. En cuanto a las sensaciones, destacó el poderío físico de Míchael, uno de los nuevos fichajes. Por otro lado, Laquintana mostró un menor protagonismo durante el encuentro. La segunda mitad estuvo marcada por los desajustes defensivos del primer equipo, con "algún error muy grosero" del portero Juan Pérez y del central Piña. La nota positiva fue la reaparición de Joaquín, quien ya parece estar recuperado físicamente y demostró su jerarquía "echando broncas ya a compañeros" para que no se cometieran esos errores. En sala de prensa, el jugador Jesús Álvarez ha calificado los próximos encuentros como cruciales. "Vienen dos partidos superimportantes para nosotros", afirmó. El centrocampista considera que el equipo llega con moral: "El equipo está con mucha confianza, y creo que así últimamente lo estamos demostrando". El periodista Martín Pena ha calificado como "un poco llamativo" que un equipo de Tercera División anote cuatro goles al primer equipo. En su análisis, considera que los nuevos fichajes están llamados a ser importantes y vaticina que "tanto Michael como Joaquín van a ser titulares". Pena también ha señalado que la responsabilidad ahora recae sobre el entrenador, Bolo, quien ha podido confeccionar la plantilla a su gusto con los fichajes de invierno. "Ahora la responsabilidad es de él, porque ha traído los jugadores que tiene", ha comentado, sugiriendo que el técnico podría jugarse el puesto en los próximos cinco o seis partidos si los resultados no mejoran.