El campo de Guadalajara clama en Madrid contra la crisis del sector

El campo ha vuelto a tomar las calles, esta vez en Madrid, con un notable protagonismo de los agricultores de Guadalajara. Más de 150 tractores han partido de la provincia alcarreña a primera hora de la mañana para sumarse a la protesta masiva que busca visibilizar la crisis del sector primario. Rubén, agricultor alcarreño presente en la marcha en el Paseo de la Castellana, ha señalado directamente al acuerdo de Mercosur como la principal amenaza. "Tenemos que demostrarle al gobierno y a la oposición que Mercosur es la ruina de todo el sector primario español", ha declarado. Los agricultores denuncian que este tratado abre la puerta a productos que no cumplen los mismos requisitos que se exigen en Europa. A esta preocupación se suman otras reivindicaciones, como los recortes que nos quieren hacer en la PAC, la excesiva burocracia "que no sirve para nada" y la falta de mantenimiento de infraestructuras. "Queremos hacernos notar, que sepan que estamos hartos ya de esta legislación", ha sentenciado el agricultor. La provincia de Guadalajara atraviesa una "situación completamente crítica", según ha explicado Rubén. Aunque es una provincia cerealista, sus condiciones climáticas, con excesivas heladas y nieblas, provocan que la producción sea entre un 20% y un 30% menor que en otras zonas. Con los precios actuales de insumos y del cereal, "no podemos ganar dinero", ha sentenciado. La ganadería comparte este oscuro panorama, con un goteo constante de cierre de explotaciones que no pueden asumir los costes de vacunas, medicamentos y piensos. A la hora de vender, los ganaderos de Guadalajara tampoco pueden competir, lo que les obliga a "cerrar y buscarse el trabajo por otro lado". La consecuencia directa de esta crisis de rentabilidad es que "el relevo generacional prácticamente no existe". Iniciar una explotación desde cero es "prácticamente imposible", y solo aquellos cuyas familias ya poseen la maquinaria pueden plantearse continuar. Este fenómeno provoca una imagen desoladora: "ya se empieza a ver tierra que está yerma, que está sin trabajar, porque es inviable".