La patronal gallega acusa a Yolanda Díaz de aplicar un «rodillo legislativo» ante la falta de consenso

El acuerdo entre el Ministerio de Trabajo liderado por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y los sindicatos CCOO y UGT para reformar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales , firmado sin contar con los empresarios, ha causado criticadas al unísono desde las confederaciones de empresarios de todo el país. También en Galicia, donde además de criticar que el Gobierno vuelva a saltarse el diálogo social al no contar con la patronal en la mesa de negociación, práctica que ya se ha vuelto habitual para Díaz, los empresarios señalan la vulnerabilidad de las pequeñas y medianas empresas, especialmente mayoritarias en la comunidad gallega. «En una materia tan sensible como la prevención de riesgos laborales, que afecta al día a día de las empresas y a la salud de los trabajadores, no se puede prescindir del conocimiento de quienes organizan el trabajo y gestionan los centros productivos», ha denunciado el presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), Juan Manuel Vieites, lamentándose a su vez de la falta de negociación real después de que las organizaciones empresariales «fuesen apartadas» de la mesa de negociación. «No se puede legislar con un rodillo, cambiando continuamente las reglas del juego sin contar con quienes tienen que aplicarlas», ha continuado Vieites, poniendo el foco también en la situación particular de Galicia, con «sectores extensivos en mano de obra y mayores dificultades de relevo», que se enfrentan a nuevas obligaciones mientras problemas como el absentismo siguen sin abordarse en detrimento de la productividad, afectando especialmente a la comunidad gallega, en la que tanto los días de media por baja como la tasa de absentismo laboral se encuentran por encima de la media del conjunto del país. De entre las principales novedades que incluye la nueva legislación en prevención laboral, destaca la obligación de las empresas de reforzar sus medidas contra riesgos relacionados con la salud mental, la meteorología adversa, el teletrabajo o la desconexión digital. Todo ello de la mano de novedades como la figura del delegado territorial de prevención de riesgos laborales en las empresas o la inclusión de la perspectiva de género, la edad y la diversidad generacional en la labor de Inspección de Trabajo.