La bandera del orgullo ya no ondea en Stonewall , el lugar fundacional de la lucha por los derechos de la comunidad LGTBI en EE.UU.. La enseña ha sido retirada por el Gobierno de Donald Trump, que tiene la competencia sobre el diminuto parque en frente de Stonewall Inn, el bar del West Village de Nueva York que se convirtió en el catalizador del movimiento en 1969. La eliminación de la bandera del orgullo es la consecuencia de una directiva adoptada el pasado 21 de enero por el Departamento de Interior de la Administración Trump, que tiene la gestión de los parques y monumentos nacionales. Su texto regula el uso de banderas ajenas a las agencias federales e impone que los mástiles en lugares bajo competencia del Servicio de Parques Nacionales «no pueden servir como lugar para la libre expresión del público». Stonewall es un monumento nacional desde 2016, cuando el entonces presidente Barack Obama designó como tal una zona de Manhattan de unas tres hectáreas para celebrar la lucha LGTBI. Ocurrió un año después de que el Tribunal Supremo aprobara el matrimonio entre personas del mismo sexo en EE.UU. Stonewall Inn era uno de los bares del West Village de Nueva York donde se reunía la comunidad gay de la época. Una redada policial en ese garito, en junio de 1969, en el final de una década turbulenta, fue respondida con disturbios durante varias noches. Aquellos sucesos contribuyeron a la visibilidad de la comunidad gay e impulsaron un movimiento social y político para acabar con su discriminación. En un comunicado, el Servicio de Parques Nacionales defendió que «en mástiles controlados por este servicio solo pueden ondear la bandera de EE.UU. y otras banderas autorizadas por el Congreso o Departamentos, con excepciones limitadas». Una de esas excepciones es la de «procurar contexto histórico», que podría servir para que la bandera del orgullo LGTBI siguiera en Stonewall. Pero la Administración Trump, en guerra contra todo lo que suene a ideología 'woke', ha optado por hacer cumplir la directiva. La Administración Trump ya exigió la retirada de esa bandera en las embajadas y consulados que la ondearan. Y ha tomado otras decisiones similares para eliminar relatos que no gustan a la actual presidencia de EE.UU.: por ejemplo, la retirada de una exposición en Filadelfia que discutía la posesión de esclavos por parte de George Washington . En el propio Stonewall, la Administración Trump ya eliminó el año pasado todas las referencias a la comunidad transexual en su página web, donde también elimina las referencias a la palabra 'queer'. A pesar del establecimiento de la directiva hace unos días, la retirada de la enseña sorprendió a Nueva York, una ciudad con una presencia enorme de la comunidad LGTBI. Se celebró una protesta el martes por la tarde y muchos representantes políticos salieron a condenar la decisión de Trump, un neoyorquino que recordará aquellos disturbios (tenía entonces 23 años). «Este parque nos pertenece, con independencia de su designación oficial», proclamó Jay Walker, uno de los organizadores de la protesta. «No pueden borrar nuestra historia. Nuestra bandera del orgullo volverá a ondear», prometió el presidente del distrito de Manhattan, que es gay. En una entrevista con la cadena de radio WNYC, Hoylman-Sigal aseguró que eso podría ocurrir este mismo jueves, cuando está prevista una nueva movilización. «Este es un momento que representa un verdadero test a la determinación de nuestra comunidad», dijo. El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, que es de Nueva York, calificó la retirada de «acción profundamente atroz que debe ser revertida de inmediato». «Nueva York es el lugar de nacimiento del movimiento moderno por los derechos LGTBI y ninguna acción de borrado cambiará o silenciará esa historia», reaccionó en un comunicado el alcalde de la ciudad, Zohan Mamdani. «Nuestra ciudad tiene la obligación, no solo el honor, de estar a la altura de ello».