Orestes Barbero, exconcursante de 'Pasapalabra': «Es hora de que suban los premios en el programa, llevan con el mismo desde el año 2000»

Rosa Rodríguez se llevó la semana pasada el mayor bote de la historia de Pasapalabra, de nada menos que 2.716.000 millones de euros. Sin embargo, este desenlace no ha estado exento de polémica, ya que la pregunta decisiva (el MVP de la NFL de 1968) ha sido criticada por algunos espectadores, que consideran excesiva su dificultad y cuestionan si encaja dentro de lo que se espera de la cultura general. Sobre este tema se ha pronunciado precisamente Orestes Barbero , uno de los concursantes más populares del formato, que participó durante más de un año y acumuló cientos de programas sin llegar a llevarse el bote final. En una entrevista exclusiva para El Confi TV, el espacio audiovisual del diario digital El Confidencial, el burgalés ha reflexionado sobre el funcionamiento del concurso y el tipo de preguntas que aparecen en el rosco. Barbero ha señalado que existe un patrón repetido en las últimas victorias del bote, y es que el ganador suele ser el concursante que llega más tarde al duelo. Según explica, el participante que permanece durante más tiempo en el programa es quien contribuye a hacer crecer el bote, pero también quien acumula mayor desgaste y presión cuando aparece un nuevo rival. Esta diferencia, asegura, puede acabar influyendo en el resultado final, ya que el recién llegado afronta el rosco en mejores condiciones . El exconcursante también ha criticado algunas preguntas por considerarlas excesivamente específicas y alejadas de la cultura general habitual. Aunque reconoce que el formato exige una preparación intensa, cree que hay cuestiones que «rozaban el 'absurdo'» y que dificultan demostrar realmente los conocimientos acumulados al centrarse en datos extremadamente concretos. Por otro lado, el burgalés ha defendido que los premios del concurso deberían actualizarse, ya que llevan años sin cambios pese al aumento del coste de la vida . «Llevan con el mismo premio desde el año 2000 y el IPC ha subido casi el doble», afirma, al tiempo que sostiene que sería razonable aumentar las cuantías para adaptarlas a la situación actual.