El empresario Severino Escurís Batalla, natural de A Pobra do Caramiñal (La Coruña) y figura destacada del sector conservero gallego, clave en su internacionalización, ha fallecido a los 100 años de edad según ha confirmado la empresa Actemsa, fundada por él mismo y de la que seguía ejerciendo como presidente honorífico. Y, tras él, queda un legado de décadas de trabajo desde su paso por la empresa familiar conservas Escurís, que lideró tras el fallecimiento de su padre y fundador, así como en multitud de proyectos e iniciativas ligadas a los productos del mar. Fue en 1942, con apenas 17 años, cuando se incorporó a conservas Escurís, fundada por su padre, Manuel Escurís, que estableció la empresa en A Pobra do Caramiñal. Tras fallecer Manuel, Severino asume la presidencia del Consejo de Administración de la empresa familiar y consigue expandirla hasta convertirse toda una referencia del sector conservero , después de extender su alcance con nuevas fábricas en Escarabote y A Pobra, además de participar en la creación de Conresa (1959) y Albaroca, la primera flota atunera del mundo. Su ímpetu emprendedor le llevó a crear otras empresas como Cartogal, Tunaliment y ya a sus 69 años la anteriormente citada Actemsa, fundada en 1994 y dedicada a la exportación e importación de pescados congelados, además del procesado de túnidos. Severino Escurís todavía acudía con regularidad a la planta, situada en el polígono de A Tomada, en su Pobra natal. Desde allí estableció todo un referente en la elaboración de conservas que empezó a distribuir a firmas pesqueras de toda Europa, con productos de alta calidad entre los que destacan los mejillones, el bonito del norte, el atún claro, las sardinas o los berberechos, además de importar materia prima de Sudamérica, África y Asia. Un carácter internacional que sigue marcando a día de hoy la identidad del sector conservero en Galicia. Su labor contó con reconocimientos como la Medalla de Oro al Mérito del Trabajo del Gobierno de España (1994), la de la Cámara de Comercio, de la Asociación de Empresarios del Polígono de A Tomada, el Dolmen de Oro de la Federación de Empresarios del Barbanza, la Medalla de Anfaco a la trayectoria empresarial (2025) y el reconocimiento de AEPuebla y el Ayuntamiento de A Pobra do Caramiñal el pasado 4 de julio. Además, la conservera Escurís fue distinguida con la Medalla de Galicia en 1991.