«Luego vengo a por ti, vieja». Fue lo último que Diego Vargas dijo a su madre, Rafaela, el 11 de mayo de 2020. Desde entonces nadie ha vuelto a verlo. Tampoco ha aparecido su coche, ni su teléfono móvil. Esa mañana, tras desayunar con su progenitora, Diego se dirigió a la nave de quien era su socio, al creer que se encontraba tras el robo de marihuana en la plantación que tenían en común, para evitar así repartir los beneficios. «Ya ha llegado el día. Me he dado cuenta de que fue Luis el que me robó. Ha sido él y ahora me voy a buscarlo». Fue el último audio de Vargas. Se lo envió a su amante, antes de... Ver Más